Es un Universo muy pequeño, Chewie

Star Wars es algo más que una película o una serie de películas. O lo era. Es cierto que la trilogía original significó una nueva forma de hacer ciencia ficción en el cine, dio nacimiento al merchandising como factor financiero a considerar y generó el primer mito pop contemporáneo. También es cierto que la segunda trilogía destruyó mucho de eso, convirtiendo las aventuras de Luke, Leia y Han en una «franquicia» más, y no de las mejores… Así pues, ¿dónde encaja en el esquema del universo este nuevo Episodio, este Despertar de la Fuerza?

Una gran conmoción sacudió a la Fuerza cuando Disney anunció en octubre de 2012 la adquisición de Lucasfilm por la bonita cantidad de 4.050 millones de dólares. Bob Iger, CEO de Disney, continuaba así su exitosa política de adquisición de «depósitos de personajes», que había comenzado comprando Pixar a Steve Jobs y que remató con la adquisición de Marvel. Ambas operaciones han repartido felicidad en todos los niveles posibles (desde los fans hasta los accionistas), por lo que parecía que caminábamos hacia un venturoso renacer de la saga galáctica…

tumblr_o1qlrhurj31u6go2to1_1280
Kimi en Tmblr. A droid in a mission. Fan-Art

Al parecer, antes de la venta, Lucas había comenzado el proceso de creación de las secuelas que completarían la enealogía, cerrando el regreso de Hamill, Fisher y Ford a las mismas. Cuando empezaron las negociaciones con Disney, insistió en que Kathleen Kennedy (la mujer tras muchos de los éxitos de Spielberg en Amblin) fuera su heredera al frente de Lucasfilm, para asegurarse un espíritu afín al timón de la nueva época.

Con ella vino Lawrence Kasdan, el co-autor de El Imperio Contraataca y El retorno del Jedi, primero como consultor y después como guionista, una vez Michael Arndt (Toy Story 3) fuera amablemente invitado a irse tras pedir «…18 meses más para terminar la historia».  La incorporación de Abrams fue en buena parte decisión de Kennedy. Abrams se embarcó en el proyecto como director y co-guionista del «reboot», genero en el que tras su trabajo (magnífico) en Star Trek podría estar encasillándose…

La participación de Lucas en la película es inexistente: figura como «consultor» y es cierto que se presentó con sus ideas para la trilogía en las primeras reuniones. Estas fueron descartadas rápidamente por los nuevos dueños y la relación se enfrió notablemente. Sin duda esto tuvo mucho que ver con la fría opinión del director sobre la película.

Si estáis interesados en profundizar en los entresijos de cómo fabricar un «blockbuster» hollywoodiense, no dejéis de acudir al magnífico El arte de “El Despertar de la Fuerza”, auténtica bitácora de la creación del Episodio VII.

Sobre universos expandidos y gente con tiempo de sobra

Antes de entrar a analizar el resultado de los esfuerzos de estos y otros creadores, permitidme una pequeña disgresión acerca de algo llamado «Universo expandido», del que muchos no habréis oído jamás.

En el año 2000, Lucasfilm entró en negociaciones con Wizard of the Coast,  los creadores de Magic, para desarrollar juegos basados en Star Wars (el segundo juego de rol y un juego de cartas que ya no existe: hay un grupo independiente que más o menos lo mantiene vivo). Los encargados por ambas compañías decidieron que el volumen de información que manejaban no se podía gestionar con las viejas «biblias» analógicas, así que contrataron a un antiguo fan con conocimientos informáticos, Leland Chee, para crear una base de datos sobre dicho Universo. Así nació el Holocrón.

En 2012, el Holocrón contenía 55 000 entradas, incluyendo unos 19 000 personajes, 2 900 especies, 5 300 mundos y  2 100 diferentes tipos de vehículos.

«Mientras, haya un Holocrón, no habrá un reboot de Star Wars» aseguraba un muy equivocado Leland Chee en el blog oficial de la compañía. Este «canon» del Universo Expandido abarcaba millones de años, decena de novelas, centenares de cómics,  varias series de televisión, hasta tres juegos de rol (el primero de ellos, esencial en la creación del universo expandido que nos ocupa) y videojuegos en todos los soportes imaginables.

El 25 de abril de 2014, Disney anunció el Apocalipsis: todo ese material dejaba de ser canon oficial, excepto las seis películas y la serie Clone Wars (la segunda, no la obra maestra de Tartakovsky) y pasaba a ser parte de algo llamado «Star Wars Legends», algo así como una realidad alternativa (no es que la realidad «realidad» fuera real, pero ya me entendéis…)

De un plumazo, se hacía tabula rasa para generar una «narrativa sin dependencias». Hay muchas páginas en la red en la que se establecen los diversos y simpáticos «niveles de canon» de lo que existe en la actualidad, cuyo volumen de momento es asequible: las novelas de Rumbo a Star Wars..., la nueva línea de cómics, la juvenil, pero muy digna, Star Wars: Rebels

tumblr_o1l1wjje001qd7jqxo1_1280
Marcos Torres en Tumblr. Capt.Phasma is alive. Fan-art, lápices de color.

Mi única interacción con el nuevo canon ha sido Imperio destruido, una mini-serie de cómics  que cuenta la historia de los padres de Poe Dameron, uno de los protagonistas de la película, y que, la verdad, me ha parecido bastante floja…

¿Era necesaria esta obliteración de uno de los universos compartidos más sólidos y duraderos de esta volátil cultura pop nuestra? Lo cierto es que era de esperar para los materiales que trataban hechos posteriores a El Retorno… (jamás te perdonaré haber perdido a Thrawn, J.J.Abrams), pero el resto no molestaba mucho, así que habrá que sospechar de los oscuros motivos comerciales habituales.

Para mi, lo importante es lo que creo que implica la decisión: las nuevas películas están hechas pensando en una generación nostálgica, desde luego, pero no para los aficionados hardcore que han invertido su tiempo (y dinero) en un «universo expandido» de usar y tirar. Ver la película me reforzó esta sensación.

Y las letras se alejan en el oscuro espacio…

Si tras la fanfarria y las letras no se te ponen los pelos de punta, no eres un auténtico fan y punto. Independientemente de cualquier otra consideración, El Despertar de la Fuerza se despliega como una película trepidante, con grandes valores de producción, banda sonora discreta, buenos personajes y unas batallas espaciales flipantes. Qué menos.

Lamentablemente, no es la película que esperaba.

Empieza realmente bien, presentando los personajes de manera clara y efectiva. Es magnífico que la protagonista sea una chica, aunque solo sea para ver los problemas que está causando a los fabricantes de “figuras de acción” (honra a Abrams que se posicionara claramente en contra de la ausencia de Rey y Phasma entre las figuras de Hasbro). Se perdona que Jakku sea una copia de Tatooine y se aprecian los esfuerzos por usar menos CGI y más efectos reales. Me encanta BB8.

Hacia la mitad de la película, la cosa se viene abajo. Harrison Ford (y Chewacca) se comen la película en cuanto aparecen, pero el argumento empieza a resultar alarmantemente familiar. A la sensación de déjà vu se le suman las extrañas casualidades que facilitan que la historia siga adelante sin excesivas complicaciones en el guión: una nave que, vaya, resulta ser el Halcón Milenario, la improbable aparición de su dueño, una reliquia que aparece en el primer sitio en que te paras a descansar o un mapa galáctico justo en el robot que está al fondo…

Al parecer, no hace falta esforzarse demasiado en hacer encajar las piezas con un buen argumento. Total, es ciencia ficción. Peor, es un space opera.

tumblr_o01942chb11r4ox19o1_1280
Kile Jorve en Tumblr. So, I’m doing a thing Fan-Art

Además, creo que la película peca de precipitación: todo parece pasar el mismo día. La construcción de inquebrantables amistades (o más que eso) basadas en interacciones mínimas tampoco ayuda a asentar la película. Y venga a escupir referencias: ¿otra Estrella de la Muerte, de verdad? ¿Otra vez los escudos, el punto débil, el desembarco, el emperador y su discípulo, el enfrentamiento paterno – filial? Eso sin entrar a valorar a «Darth Emo», ese poco convincente y presuntamente torturado malvado tentado por la Luz.

No hay nuevos planetas. No hay nuevas especies. Casi no hay nuevas naves. Pero quizá lo que más echo de menos sea el trasfondo.

¿Dónde está el Imperio? ¿Qué rayos es esto de la Primera Orden? ¿Por qué hay una Rebelión separada de la Nueva República? ¿Y era necesario destruirla nada más empezar, antes de que le cogiésemos cariño? Han reducido el escenario a la mínima expresión, quizá para evitar dolores de cabeza al nuevo fandom. O para rellenarlo luego con un nuevo canon (¿alguien ha dicho: «os prometemos que no volveremos a destruir el Universo»?).

Creo que lo que pasa es que Abrams y su equipo han decidido hacer  una película homenaje a la obra de Lucas, muy similar a lo que hizo en Super 8 con la obra de Spielberg. Seguramente, el muy loable objetivo es satisfacer a todos. Por un lado, la nostalgia de los que, como yo, vimos siendo niños La Guerra de las Galaxias (antes de que se llamara Una Nueva Esperanza). Y a la vez, atraer una nueva generación de fans jóvenes, dispuestos a gastar dinero a mansalva durante la próxima década en productos de merchandising y un nuevo Universo Expandido.

Pero yo no quería un homenaje. Muchos no queríamos un homenaje. Queríamos que la tercera trilogía profundizara en la batalla cósmica del bien y el mal. Queríamos la capacidad tolkieniana de George Lucas en la creación de planetas, especies y naves, sin sus evidentes problemas para contar historias interesantes.

Uno de mis hermanos, nada sospechoso de frikismo, lo resumió lapidariamente: «¿Querías que Disney  hiciera Juego de Tronos, repleto de política, sexo y sangre?» Sí, lo quería, pero Disney ha hecho una película de Disney, claro.

Supongo que hay un sitio y un tiempo para cada cosa. Después de todo, si quieres buena ciencia ficción adulta, ahí tienes la maravillosa Saga.

NOTA: Si os interesa un análisis detallado de la película desde la perspectiva de un grupo de auténticos fans, no podéis dejar de descargaros el podcast de La Fosa del Rancor dedicado a El Despertar… Tres horas de amor a Star Wars empaquetado, que he disfrutado como un enano.

La bestia friki interior se remueve

Ya puedes dejar de leer. Te resumo lo anterior: la película es chula, pero se limita a ser un sentido homenaje apto para todos los públicos, en lugar de la épica y oscura aventura que soñaba… Cosas de las expectativas.

Lo que sigue tan solo satisface a mi bestia friki interior, que no se quedaría tranquila si no pusiera negro sobre blanco (pero con todo el cariño) alguno de esos tremendos deus ex machina que a mi parecer aniquilan la narrativa del Episodio VII y que parece que solo me molestan a mi.

tumblr_nyx2mq1j5e1tgxs59o1_1280
Star Wars Paintbrush en Tumblr. STAR DESTROYERS ATTACK CORELLIAN GUNSHIP. Fan-Art

Será cosa de la edad, pero me da que la Fuerza está realmente atareada haciendo que encajen las cosas en la Galaxia:

  • Puedo admitir sin problemas la asombrosa coincidencia de que el Halcón Milenario estuviera justo en esa chatarrería, listo para ser abordado por Finn y Rey, quien tiene enormes capacidades de piloto innatas (que explican en el relato incluido en Antes del Despertar, claro). Pero que al salir de la atmósfera aparezca el mismísimo Han Solo, que casualmente pasaba por allí, me resulta realmente sorprendente.
  • ¿No había otra forma de que Rey encontrara la espada láser de Luke, que tropezándose con ella por casualidad en el castillo de Maz Tanaka?
  • Al parecer, cada vez es más fácil entrar en sintonía con la Fuerza. En el MMO (SWTOR) tienes que tragarte 80 niveles para alcanzar lo que Rey hace de modo espontáneo (ya sé que nos lo explicarán en el Episodio VIII, pero ahora estamos con el VII…)
  • No quiero dejar de apuntar que parece que hay un claro desperdicio de lo que podrían ser buenos personajes: la muy decepcionante y poco ejemplar como guerrera Capitana Phasma, la misma Maz Tanaka, el personaje de Max von Sidow, como sea que se llame… ¿Será un esfuerzo para potenciar la lectura entre los jóvenes al vender novelas que nos revelen más sobre ellos?
  • La rapidez con la que aparecen los malos allá donde la tensión dramática los necesita nos hace pensar en lo mucho que ha mejorado la hipervelocidad en estas últimas 3 décadas (o que el universo ha encogido notablemente, lo que ayudaría a explicar el siguiente punto).
  • Me encanta suspender la credibilidad para asumir que alguien puede construir un arma planetaria que consume un sol para realizar dos disparos (con cierta falta de previsión, ¿cómo pensaban armarla para un tercero?), pero no admito que el rayo emitido por dicha arma atraviese el Universo sin hiperespacio ni nada, y mucho menos, que el armageddon planetario causado sea visible de forma inmediata desde un tercer sistema. Un poquito de Relatividad, por favor.
  • Es sorprendente que sea tan fácil encontrarse en una instalación del tamaño de un planeta. Se ve que todos estaban alrededor del condensador de marras…
  • ¿Ben Solo? Será Obi-Wan Solo. Ben fue el nombre que usó Kenobi para esconderse en Tattoine y, desde luego, solo puede ser relevante para Luke, nunca para Leia o Han.
  • Así que el trozo de mapa que faltaba para encontrar a Luke (porque faltaba un trozo, pasan tan rápido por ello que puede que alguno ni se de cuenta) estaba dentro del robot de Luke, apagado todos estos años…
  • Y lo siento: convertir a todo un Skywalker en McGuffin no deja de parecerme una cierta falta de respeto.

Uf. Qué a gusto te quedas.

 

Anuncios

Publicado por

Use Arias

Tecnófilo, cienciaficcionero, comicloco... Vas pillando la idea...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s