Otra Star Wars es posible

A Star Wars le sobra un Anakin

Ya que el Dúo Dinámico Abrams-Disney va a ofrecernos una tercera trilogía, al menos, del universo Star Wars, me decidí a revisitar la primera de ellas… Quiero decir, los Episodios I, II y III. Mi objetivo: corroborar (o no) el recuerdo lejano, bastante decepcionante, en lo que es un segundo visionado de la obra de Lucas y el primero en V.O. Mis conclusiones: otra Star Wars es posible, mejor y con menos Anakin en ella

> Algún spoiler por aquí, aunque entiendo que a estas alturas no importa demasiado <

Otra Star Wars es posible
Otra Star Wars es posible

Episodio 1: La amenaza fantasma

 La historia: En la vasta República Galáctica, gobernada por el benevolente pero apático Senado, asistimos a un enfrentamiento entre el planeta Naboo y los miembros de la Federación del Comercio. Lo que parece una escaramuza comercial se revela como un complot de los misteriosos Sith. Los místicos protectores de la República, la Orden Jedi, no pueden evitar el ascenso del ambicioso senador Palpatine al puesto de Canciller.

Sí, esa es la sinopsis de la peli. También salen Qui-Gon y Obi-Wan, pero siempre están en el sitio equivocado, así que apenas influyen en el devenir de los acontecimientos. La parte de Tatooine me produce vergüenza ajena, directamente. En general, la historia es lenta, llena de inconsistencias, el niño es odioso, los actores están fatal (Liam Neeson no se cree el papel y se nota). La parte visual no es brillante en absoluto… Ni la carrera de vainas, ni las naves de hojalata o las civilizaciones de Naboo son memorables… Y eso sin contar con el universalmente odiado Jar-Jar y la mayor metedura de pata de la historia de la ciencia-ficción: los midiclorianos.

Episodio 2. El ataque de los clones

La historia: Algún tiempo después, un grupo de planetas se aglutinan en torno al antiguo jedi Conde Dooku y el lord Sith Darth Sidious y se rebelan contra la República. Esta solo puede oponer a los escasos Jedi al impresionante ejército droide de los separatistas. En un sorprendente giro de los acontecimientos, la República consigue un ejército clon. Entretanto, el joven jedi Anakin se enfrenta a retos que inclinará el delicado equilibrio de luz y oscuridad que hay en su interior.

Es evidente que el episodio 2 es muuucho mejor que el 1, pero es que era muy difícil hacerlo tan mal. El ritmo de la película es mucho mejor, los actores están más centrados en los papeles y los personajes son, en general, mejores. Con excepción de Anakin, claro. La historia del jedi queda realmente patética: no consigo que me interese, el momento seminal de la matanza tusken no me conmueve y solo me quedo con que el chaval es un niñato insoportable al que no confiaría ni una navaja láser…

Creo que he encontrado una fórmula que resume mi sentimiento hacia las películas:

+Anakin = -molona la peli

La parte visual, sin embargo, me gusta mucho. La nave de hojalata inicial, por ejemplo, al estilo de los antiguos aviones de hélice, me reconcilia con la tecnología de Naboo. Coruscant me parece brillante, vivo y te deja con ganas de más. Kamino me parece genial y la tecnología clon y los clones, me resultan realmente molones (esto último puede estar algo condicionado por el hecho de que me encantan las series de animación dedicadas a las Clone Wars). Alguna inconsistencia, como el complot para asesinar a Padme que queda muy en el aire y la principal, de la que hablamos a continuación…

Episodio 3. La venganza de los Sith

La historia: Estamos en plenas Guerras Clon, que parecen inclinarse hacia la República. Los separatistas intentan un movimiento desesperado y el General Grievous y Dooku secuestran a Palpatine. Anakin y Obi-wan frustran el secuestro, en el que muere Dooku. Solo el ciborg Grievous se interpone en el camino hacia la paz. El Consejo Jedi, sin embargo, sospecha que Palpatine pretende mantenerse en el puesto pese al final de la guerra e intentan detenerle, pero el Canciller realiza un movimiento sorprendente y con la ayuda de un inesperado aliado, pone en peligro la democracia y la libertad en toda la Galaxia.

Como decían los antiguos, no te fíes de los regalos de los griegos… Y la directiva 66 da buena fe de ello. La principal inconsistencia del Episodio 2 es la alegría con la que los Jedi acogen al misterioso ejército clon, sin cuestionar su origen o la oportunidad de su existencia. La película mantiene el nivel de su predecesora y al ser más oscura, la supera en algunos momentos. Nuevamente, el eslabón débil es la historia de Anakin. Su conversión es poco creíble y no emociona en exceso. La escena de “la matanza de los inocentes” debería producir un escalofrío mayor… La aplicación de la directiva 66 sin embargo, sí que pone la carne de gallina.  Ciertos momentos icónicos (esa primera respiración a través de la máscara…) no por esperados resultan menos emocionantes… Y soy un absoluto fan del Yoda desencadenado y el planeta wookie.

La conversión de la República en Imperio podría haber sido algo más sofisticada, pero, bueno, es una película familiar. La escena de la batalla inicial es impresionante. La lucha final me interesa menos. En general, la peli deja buen sabor de boca, aunque sigo prefiriendo la segunda (lo que parece una tónica en las trilogías de Lucas)

En resumen…

El esquema de la trilogía es sencillo:

  1. Palpatine se las arregla para convertirse en Canciller, utilizando el enfrentamiento entre Naboo y la Federación del Comercio
  2. Palpatine se las arregla para obtener un ejército que oponer a los Jedi, utilizando el movimiento separatista y al conde dooku
  3. Palpatine se las arregla para convertirse en Emperador, involucrando a los Jedi en un falso intento de tomar el poder y acabando con ellos

Curiosamente, este esquema seguiría funcionando si quitamos toda la historia de Anakin. Y creo que no debemos de considerar la caída de la República como un mero tapiz de fondo sobre el que contar la historia “humana” del héroe Skywalker: esto es space opera, y los imperios galácticos tienen tanto peso como las princesas en peligro.

Esta trilogía debería girar en torno a la caída en desgracia de un héroe, que pasa de mesías redentor (¿era necesario incluir el nacimiento virginal?) al malvado más total de las últimas décadas.  Lamentablemente, este relato es la parte de la historia menos interesante y memorable de toda la obra. Ni las motivaciones del héroe ni las de su caída son creíbles (¿tanto miedo a perder a tu madre y no te pones en contacto con ella en una década?). No hay conexión emocional, ni, por lo tanto, sensación de pérdida.. Y para rematar, el actor, Hayden Christensen, tampoco ayuda.

Pretendo revisar también la trilogía original (Episodios 4, 5 y 6) y comprobar como encaja la historia con la precuela en mente. Y a esperar a Abrams. Entretanto, no dejéis de visitar Querido Señor Abrams, un sitio dedicado a pedir al director que no la fastidie y que proporciona cuatro claves para asegurar una trilogía existosa (no estoy totalmente de acuerdo con la primera, pero sí con el resto…)

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Publicado por

Use Arias

Tecnófilo, cienciaficcionero, comicloco... Vas pillando la idea...

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